Creo que, como a toda mi generación, las
lenguas extranjeras nos han acompañado a lo largo de toda nuestra vida. No
recuerdo mi primera clase de inglés ya que tenía siete años, pero sí que
recuerdo que la profesora era una mujer muy mayor que gritaba muchísimo cuando
nos equivocábamos y se ponía muy roja. Al entrar en la clase, nos hacía repetir
conjugaciones verbales en inglés, pasando cerca de nuestros pupitres, riñéndonos
si lo hacíamos mal. También nos hacía traducir historias del catalán al inglés,
dejándonos dibujar las historias si acabábamos pronto. A veces nos hacía salir
a la pizarra, nos decía una palabra en catalán y la teníamos que escribir en
inglés de forma inmediata. Yo odiaba las clases de inglés y normalmente trataba
de hablar lo menos posible.
De lo que sí tengo un recuerdo muy claro es de
mi primera clase de francés, ya que hace sólo un año que empecé. La profesora
también era mayor pero era una persona tremendamente agradable y tranquila.
Siempre hacía que los alumnos nos explicásemos las palabras entre nosotros en
francés y, haciendo definiciones de las palabras llegabas a aprender muchísimo. En ningún
momento podíamos hablar ningún idioma que no fuese el francés. Normalmente
solía empezar las clases con vídeos de youtube y, poco a poco, iba acercándose
durante la clase al concepto gramatical que quería explicar. Sus clases eran
diferentes, tremendamente motivadoras y divertidas. La verdad es que en muy
poco tiempo aprendí muchísimo. Prácticamente nunca usaba el manual recomendado
y los textos y vídeos que tratábamos siempre eran sobre temas actuales. Ese es
el tipo de profesora que me gustaría llegar a ser.
Me parece que el método de esa profesora de inglés lo tenía todo para crear un trauma de por vida con este idioma. Suerte que las técnicas de enseñanza de la profesora de francés eran menos rígidas ya que aprender un idioma deber resultar una experiencia agradable.
ResponderEliminarTotalmente de acuerdo Emilie. De hecho yo estuve años pensando que a mí el inglés no se me daba nada bien y que no necesitaba para nada aprendender ninguna otra lengua. Me costó bastante darme cuenta que aprender idiomas puede ser también agradable.
EliminarHas comparado dos experiencias totalmente diferentes en el blog y también has hablado de cual ha sido el resultado de ambas, corroborando lo que hemos hablado en clase los últimos días acerca del mejor método para el aprendizaje de idiomas. Creo que además de lo que hemos aprendido de nuestras experiencias personales, lo que estamos viendo en el curso, y las ganas de hacerlo lo mejor posible, todo esto nos va a ayudar a ser tan buenas profesoras como la que tuviste en francés. Eso espero.
ResponderEliminarAnimo